Llegaron las elecciones presidenciales de 2003. De a poco el país comenzaba a normalizarse pero se sentían en el aire vientos de cambio.
Como ya les dije, siempre me gustaron los desafíos y ahora se presentaba ante mí uno nuevo, que me alentaba a seguir con mayor fuerza. Me sumé al Frente para la Victoria y acepté presentarme como compañero de fórmula de mi amigo, Néstor Kirchner. Tras una elección histórica, accedí a la Vicepresidencia de la Nación y al cargo de Presidente del Senado, y desde allí acompañé la transformación del país generando trabajo y nuevas oportunidades. Con compromiso, voluntad, valentía y convicciones.
Fueron años de trabajo, sacrificio y aprendizaje. Con el apoyo de los senadores, impulsé la modernización y el fortalecimiento institucional de la Cámara Alta, a través de la cooperación con las universidades nacionales, la incorporación de nuevas tecnologías a la actividad parlamentaria y una política de puertas abiertas a la comunidad, en la que los salones del Senado se convirtieron en el epicentro de importantes encuentros culturales, científicos y artísticos.
Como Vicepresidente de la Nación y Presidente del Senado, tuve una participación muy activa en la promoción de la Argentina en el exterior y encabecé misiones comerciales a distintos destinos del mundo. Y, puertas adentro, pude recorrer el país junto a los senadores, apostando siempre por la promoción de las economías regionales y el desarrollo de una nueva matriz productiva en la Argentina.
El 28 de octubre de 2007, en las elecciones a Gobernador y Vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires, la fórmula que encabecé junto a Alberto Balestrini se impuso con el apoyo del 48,24% de los votantes. Nos comprometimos a hacernos cargo de los problemas y traer soluciones y los vecinos de la Provincia confiaron en nosotros.
Asumí el cargo de Gobernador de la Provincia de Buenos Aires el 10 de diciembre de 2007 y ese mismo día, durante mi primer mensaje ante la Asamblea Legislativa manifesté la intención de acompañar el proyecto liderado por la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
No hay en mí mayor satisfacción que la del trabajo cumplido, la de sentir que estamos avanzando. La certeza de que hicimos mucho, que falta, pero que cada vez falta menos. Recuerdo mis días como deportista de los que aprendí lo que es el sacrificio y las ganas de ir siempre para adelante. La pasión es en definitiva hacer lo que a uno le genere mayor felicidad. Antes para mí era competir, hoy es saber que estoy ayudando a construir un mejor lugar para todos.
